viernes, octubre 12, 2007

Enseñando Linkat a mis compañeros de centro

El lunes día 15 de octubre próximo me "estreno" como formadora de un curso presencial de formación del profesorado (mi única experiencia anterior fue en un curso telemático). El curso será corto. Se trata de hacer una introducción a mis compañeros de centro sobre el sistema operativo Linkat, que tenemos instalado en el IES S'Agulla.

Hacer de formadora así no tiene mucho mérito (no es falsa modestia, os aseguro que lo pienso de verdad). Primero, porque todos los asistentes son viejos conocidos (que no conocidos viejos, cuidado con los hipérbata). Segundo, porque en mi centro piensan de mí que sé mucho de informática, y yo les aseguro que se trata de lo del tuerto y los ciegos. Pero nada, cuando me pongo delante de un ordenador, suelo oír, con más o menos guasa dependiendo de quien venga, frases tipo "¡Hay que ver lo que sabe esta chica de ordenadores!".
Pero además, aunque hace más de un año que instalamos la Linkat, poca gente la utiliza habitualmente, porque la mayoría de ordenadores están en arranque dual, y el profesorado suele seleccionar Windows. Así que les llevo año y medio de ventaja utilizando Linux.

Aquí os dejo la presentación que voy a utilizar a modo de introducción.

Curso de Linkat para centro piloto.



Con ella quiero transmitir varias cosas:
  • Con Linux se puede hacer de todo igual que con Windows.
  • De la mayoría de programas hay versión para Windows, así se puede trabajar con ellos en casa, sin ningún problema.
  • No somos ningún bicho raro. Hace años que otras comunidades utilizan Linux en las aulas, y el dinero que se ahorran en licencias de programas lo invierten en maquinaria.

La Comisión Informática de mi centro hemos decidido que no se instalará un solo programa pirata, y ahora que tenemos previsto a hacer una fuerte inversión en ordenadores, y os aseguro que nos vamos a ahorrar un dineral instalando la Linkat en lugar de comprar licencias de Windows Vista.

La banda sonora de mi blog

Andaba yo la otra noche estudiando dialectología del español en directo (dícese, tomando una copa en un local de salsa que hay en el pueblo de al lado) cuando me topé sin esperármelo yo, y sin estar preparada para ello, con la banda sonora de mi blog.

Después de darle un rato a la tecla sobre la barra de Google, me entero de que hay un artista dominicano, al parecer afincado en New York, llamado Manolé que hace unos años tuvo la deferencia de escribir una canción titulada "Como una reina". Como él la tiene colgada en Myspace, desde donde se puede descargar gratis, supongo que no se cabreará mucho si yo la pongo en mi blog.



Nos divertimos, además de con la música y el bailoteo, oyendo español de las veintitantas repúblicas de habla hispana. Cosas de la multiculturalidad.

martes, octubre 02, 2007

Ensayando la interacción en el aula

Primero de ESO, tercera semana de curso, tema: "Las categorías gramaticales".

El 29 de marzo del curso pasado tuvimos la suerte de que Olga Esteve y Zinka Carandell viniesen a nuestro centro a darnos una conferencia sobre cómo trabajar con portafolios de los alumnos, dentro del marco del curso de Práctica Reflexiva. Nos hablaron de portafolios, y de otras cosas no menos interesantes, entre ellas de "la interacción en el aula". Reconozco que no he leído las publicaciones que tienen sobre el tema, pero de los apuntes de aquella charla nació este mapa conceptual:


Hoy he ensayado con mis alumnos los tres tipos de interacción. La actividad ha sido la siguiente:

1) Sin explicar nada previamente, les he pasado este cuestionario.

Debían responder lo que supieran, solos, sin poder preguntar nada a nadie, ni por supuesto a mí, como si de un examen se tratase. Interacción con uno mismo. El punto de partida son los conocimientos previos que tiene el alumno sobre el tema. Para que tome conciencia de ellos, les hacemos preguntas que les ayuden a "recordar" esos conocimientos, en el más puro estilo socrático.

2) Una vez que han puesto lo que sabían, entonces podían comentarlo con el compañero. Interacción entre iguales. Con ello se pretende que sea una persona de su mismo nivel, con la que comparte el mismo vocabulario y la misma visión del mundo, la que le ayude a entender. Además el alumno que explica cobra protagonismo, desempaña por breves minutos el rol de "experto".

3) Cuando ya no sabían más, podían abrir el libro de texto por la página del tema en cuestión, leer el apartado correspondiente y comprobar que lo que habían puesto fuese correcto. Finalmente lo comentábamos entre todos y yo resolvía las dudas. Interacción con el experto, profesor y/o bibliografía.

He ensayado esta metodología con tres grupos de primero de ESO, y mis impresiones son las que siguen:
Les ha costado muchísimo entrar en la dinámica, sencillamente no la entendían. No entendían que de buenas a primeras les trajera una especie de examen y se lo pasara sin haber explicado nada. Normal que no lo comprendieran, yo tampoco lo hubiera hecho en su lugar. Seguramente nunca han trabajado así. En todos los grupos alguien me ha dicho: "¿Por qué no lo explicas tú y acabamos antes?".
Ha habido un grupo en el que la interacción entre iguales ha sido todo un éxito. Yo iba pasando por las mesas y en todas las conversaciones oías: "oye, tú, ¿qué era un adverbio?", "dime un ejemplo de conjunción", etc. La verdad ... daba la sensación de que además se lo estaban pasando bien ¡¡con las categorías gramaticales". Una gozada para mis oídos.
Del grupo que yo considero "más flojito" he salido un poco desesperada y sin voz; creo que muy pocos han entendido realmente lo que había que hacer. Pero meditándolo esta tarde me he dado cuenta de que la mayoría se ha dedicado a copiar del libro, que es lo mismo que hubieran hecho si llego a clase y digo: "Página tal ... Fulanito, lee".
Creo que voy a seguir ensayando esta metodología para los contenidos gramaticales, especialmente para aquellos que los alumnos ya han trabajado en primaria. Ahora faltará ver los resultados.

Como postre, otras frases de Olga Esteve para la reflexión, rescatadas de aquella conferencia (cito de memoria, no textualmente):

"Que nosotros hayamos explicado algo hasta la saciedad, no significa que nuestros alumnos lo hayan entendido".

"Los exámenes son pruebas de evaluación válidas, pero sólo para el profesor. Debemos ensayar pruebas de evaluación que sean útiles al profesor, pero también al alumno".

"El alumno necesita tener evidencias de todos los estadios de su proceso de aprendizaje, para poder comparar lo que sabía con lo que sabe ahora. La diferencia es lo que ha aprendido".
 

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Sobre mí

María J. Reina. Docente de lengua y literatura castellana. Máster en Pedagogía Sistémica. No sé qué me pasa, pero no puedo dejar de aprender. Debe ser una enfermedad incurable. En el camino, cada vez encuentro mejores personas. Como tú, que estás leyendo esto ahora mismo. Gracias.