viernes, enero 11, 2008

Los Reyes Magos nos traen la Linkat

Como vivimos tiempos materialistas, a los que ni los Reyes Magos escapan, yo pedía en el post anterior mejoras para la formación de mis alumnos, y Sus Majestades nos han dejado ordenadores. Bueno, se supone que la cosa va relacionada.

Ayer llegaron a mi centro 40 ordenadores multimedia, negros flamantes, con su pantalla plana, sonido, etc. (Y parece que van a seguir llegando). El sueño de un blogfesor, vaya.
El hecho en sí no sería digno de reseñar aquí por sí mismo, ocurre de tanto en tanto en cualquier centro que decida gastarse la pasta, si no fuese por lo siguiente:

Vienen de la tienda con la Linkat 2.0 instalada, única y exclusivamente.

Para mí es una buena noticia. Primero, apostamos fuertemente por el uso del software libre en los centros. Después, nos hemos ahorrado un dineral en las licencias de W Vista. Pero además, mirando por la parte que nos toca egoístamente, al coordinador le supone un ahorro de tiempo considerable. Los programas se actualizan por repositorios, o sea, que nada de descargar programa, descongelar la máquina, doble click, instalación, volver a congelar ... eso pasó a la historia. Entras al repositorio, seleccionas lo que quieres, un click, y se instala solo.
Ayer no pudimos dejarlos en marcha, pues falta la instalación eléctrica del aula, pero no me pude resistir a encender uno y darme una vuelta inter et intra.



La contrapartida estriba en que la Linkat es un proyecto del Departament, y ya sabemos que "las cosas de palacio ...". Educació tiene que comprometerse con los centros que apuesten por el software libre. El dinero que les ahorramos en programas, deberían reinvertirlo en maquinaria y en dotar a los centros de un técnico informático residente, pues no siempre hay una persona con los conocimientos técnicos suficientes para resolver los problemas, mucho menos en Linux, mucho menos en tres horas a la semana (de risa, vaya).

La autonomia de centros, en este aspecto, debería pasar por dotar a los centros con una partida presupuestaria para la compra de ordenadores, pero dejar que el centro decida marca, modelo, etc. y, lo más importante, en qué tienda comprarlo (lo de los ordenadores de dotación del Departament, a mi modesto entender, no tiene lógica alguna).

Bueno, tal vez la siguiente carta a los Reyes.

sábado, enero 05, 2008

Queridos Reyes Magos

Queridos Reyes Magos:

Hace muchos, muchos (tal vez demasiados) años que os escribo por estas fechas, y no va a ser ahora el momento de romper la tradición.

Las primeras peticiones que me vienen a la nebulosa del recuerdo son cuatro muñecas Barriguitas con su tiovivo, una blanca, una negra, una india y una asiática. ¡Para que ahora hablen de multiculturalidad! A éstas siguieron, en años sucesivos, Nancys diversas, y un Baby Mocosete.
De aquellos años, el regalo que más me impactó de los que me dejasteis fue un pupitre con su taburete incorporado. Al levantar la tapa, el pupitre estaba lleno de libros de cuentos, quince volúmenes de cinco o seis cuentos cada uno. O sea que con ese regalo tuve lecturas para casi toda mi infancia. ¡Muchas gracias! Seguramente esos cuentos tienen la culpa de mi actual afición a la lectura.

Pero dejemos a los troyanos ... Este año no pienso pediros nada material, nada que se pueda comprar con dinero. De hecho, por suerte o por desgracia, hace años que sólo sois necesarios para alimentar la ilusión de los más pequeños (mi hijo de seis años es, probablemente, vuestro más seguro servidor). Para los regalos, lo que se dice para los regalos, sólo hace falta la VISA de los papis. "Quiero una Wii". La Wii. "Quiero un portátil nuevo". El portátil. No es una crítica, o si lo es, es una autocrítica. Yo también soy de las de Visa floja. Estado del bienestar creo que lo llaman.

Y además tenéis que lidiar con otros competidores, ya bien autóctonos, ya bien productos de la globalización. Me niego a que Papá Noel (y mucho menos Santa Claus) venga a mi casa. Pero ¿quién se resiste a engordar al Tió las semanas previas a la Navidad con toda clase de restos (mucho menos los que no tenemos perrito), a ver qué caga la Nochebuena? Yo en mi infancia nunca cumplí con esta tradición, porque mis padres eran inmigrantes andaluces, y hasta bastante después de acabada la dictadura no se enseñó en las escuelas. Creía, ingenua de mí, que el Tió cagaba peladillas, turrones y mazapanes. Pues no. Este año en casa de los abuelos andaluces ha cagado, entre otras cosas, una pista de las Hot Wheels que, una vez montada tras una hora de intensa lectura comprensiva de las instrucciones, no cabe en mi coche.

No ..., lo que yo quiero pediros es otra cosa, y no os lo pido para mí, sino para mi hijo, y para mis alumnos, que aunque son relaciones diferentes, para algunas cosas los puedo meter en el mismo saco. Tres cosas:
Que tomen gusto por la lectura. Ayudadme a convencerles de que puede ser una fuente de placer, a la vez que los mejora como personas, que los hace más inteligentes, y por lo tanto más libres, menos conformistas.
Que se dieran cuenta de que el esfuerzo y la constancia son necesarios para conseguir cosas en la vida, ya sea aprobar asignaturas, ser bueno en un deporte, conseguir y mantener amigos, tener un buen empleo.
Que aprendan a respetar a los demás, y a valorarlos por lo que son, y no por lo que parecen que son a primera vista, ya sean personas de de diferente barrio, edad, color, sexo o estatura.


Soy consciente de que os estoy pidiendo cosas muy, muy complicadas, es por ello que recurro a vuestra magia. Si al niño Jesús le trajisteis oro, incienso y mirra, ...

PD: Por cierto, gracias a la Wikipedia ¡ya sé lo que es la mirra!

 

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Sobre mí

María J. Reina. Docente de lengua y literatura castellana. Máster en Pedagogía Sistémica. No sé qué me pasa, pero no puedo dejar de aprender. Debe ser una enfermedad incurable. En el camino, cada vez encuentro mejores personas. Como tú, que estás leyendo esto ahora mismo. Gracias.