miércoles, noviembre 19, 2014

Mamma mia


Hace años que  muchos, muchos docentes venimos reflexionando sobre el sistema educativo, y sobre los nativos digitales, y sobre los niños del siglo XXI, y sobre la necesidad de cambio. La introducción de las TIC supuso un paso de gigante para muchas aulas y su contenido humano. Nos grabamos, nos fotografiamos,  nos escribimos correos,  nos colgamos en blogs. Introducimos las emociones en el aula, no solo en tutoría, sino desde nuestra materia (y la lengua tal vez sea de las que más se presta). Muy bien ... ¿y ahora qué?

Desde que el pasado mes de marzo escuchara a Carles Parellada en la presentación de las Jornadas de Pedagogía Sistémica de la UdGirona, algo dentro de mí dijo "eureka, creo que esto es lo que estaba buscando". Puede que haya encontrado cómo continuar el camino.

Y ni corta ni perezosa, me puse a aplicar, a lo bruto, lo que había aprendido en una jornada de conferencias.
Uno de los postulados de la Pedagogía Sistémica es que cualquier persona es el resultado de la evolución genética de todos sus ancestros hasta él, guardando toda esta información en su ADN. O sea, que cuando tenemos a un alumno en clase, no tenemos una persona única, sino que viene él y todo su sistema familiar paterno y materno.

Los padres son los grandes ausentes en los centros, por lo menos en secundaria (en primaria las "seños" te dejan ir a ayudar el día de Carnaval a poner disfraces y esas cosas). Así que decidí traer a los progenitores a mi instituto. Para empezar, como se acercaba el mes de mayo, sólo las madres. Hicimos unas redacciones muy emotivas agradeciendo a nuestras madres habernos dado la vida. Un día invitamos a las madres que quisieron venir a una clase abierta de castellano, y les leímos las redacciones, entre otras monerías que habíamos preparado.

Ya os podéis imaginar los llantos, las emociones desbordadas ... y el revuelo que se montó entre el resto de alumnos cuando vieron a las madres dentro del centro. Yo creo que si ven a un alien no les parece tan raro.

Y por si no habíamos llorado ya bastante, yo había preparado, como  colofón los siguientes vídeos, con fotos que me habían mandado previamente y frases sacadas de las redacciones.

La experiencia no pudo ser más positiva. Muchas madres me dieron las gracias sobre todo por el hecho de haberles permitido la entrada a un instituto en funcionamiento, porque ¿os habéis planteado alguna vez, profesores, que cuando mandan a su hijo a clase, muchos padres no saben a dónde va?


Mamma mia!!









Crédito de la imagen: http://www.depadresahijos.org/poblacion/poblacion_img/familia.jpg

martes, noviembre 18, 2014

No me lo puedo creer ...

No me puedo creer que, al entrar hoy en mi blog , me haya saltado a la vista  la fecha de la última publicación ... junio de 2010!!!! Hace la friolera de cuatro años y medio!!!!

Podría decir aquello de Fray Luis, "Decíamos ayer ... ", pero no me atrevo, porque han pasado muchas y muy diversas cosas en mi vida como docente y como internauta.

Como internauta, el cambio más significativo de estos últimos cuatro años ha sido la irrupción del "Compartir con ...", de Facebook, Wathsapp, Android y los móviles con internet. Me doy cuenta con horror que mi blog no tiene el gadget de "Compartir en Facebook, Google +, Twitter, ...". Mis alumnos me graban sus poemas con su móvil y me los envían al correo electrónico con solo un golpe de pulgar ... ¡ O tempora, o mores!

Como docente, desde la revolución que supuso para mí y para mi centro la introducción de la Práctica Reflexiva, la innovación viene ahora de la mano de otra hija de la Gestalt, la Pedagogía Sistémica. Si vuelvo a retomar este espacio es para compartir mis descubrimientos en ese ámbito, y mis reflexiones al respecto.

Sólo me queda desearme a mí misma encontrar el momento del día para escribir ... "de buenas intenciones está el blogero lleno".

 

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Sobre mí

María J. Reina. Docente de lengua y literatura castellana. Máster en Pedagogía Sistémica. No sé qué me pasa, pero no puedo dejar de aprender. Debe ser una enfermedad incurable. En el camino, cada vez encuentro mejores personas. Como tú, que estás leyendo esto ahora mismo. Gracias.