
Lo planteé a mis compañeros de departamento y no lo dudamos ni un momento. Vamos a programar la salida al teatro para los alumnos de bachillerato. No son muchas las oportunidades de ver teatro del Siglo de Oro, por la Compañía Nacional de Teatro Clásico, y en la Sala Gran del Nacional de Catalunya.
¿Qué más se puede pedir? Pues que les guste a los alumnos, que no están nada acostumbrados a los diálogos en verso. Que el montaje sea capaz de transmitirles la frescura y la ligereza de la comedia de enredo.
Leo en El País que se acaba de estrenar en Madrid (el viernes). Buscando las críticas me encuentro con las del estreno este verano en Almagro. Si alguien va a ver el montaje antes de que llegue a Barcelona, que nos cuente.
Comentarios
Si quieres que los alumnos disfruten con el teatro hay que aplicar una de estas dos alternativas infalibles:
1.- Imprevist (o Imprevís, no me acuerdo bien). Una compañía de teatro cuya mecánica mola: antes de empezar el espectáculo dan a todos los asistentes como público una tarjeta donde escriben lo que quieren. Cuando empiezan, ponen un despertador para que suene a la hora o así. Entonces, cogen todos los papeles que ha escrito el público, los lanzan al aire e interpretan (tras breves cuchicheos entre ellos) lo que pone en la tarjeta. Impresionantes. Seguramente les conoceréis porque creo que son catalanes.
2.- Ir a obras donde se hable de sexo o la obra en sí sea de sexo. O tenga un nombre como "historias de mi culo" o una cosa así relacionada SIEMPRE con los órganos reproductores o íntimos. El morbo hacia esto, atrae a los jóvenes alumnos a estas obras como la miel a las moscas aunque, luego, en la mayoría de los casos, dichas obras son un auténtico truño.
De todas maneras, manténnos informados acerca de las evoluciones del proyecto.
Si necesitáis acompañantes, contad conmigo. Ya sabes que cada una tiene sus debilidades y el teatro es una de las mís.
P.D. El nombre del blog me parece acertadísimo.
Yo creo que te sorprendería el teatro clásico si lo conocieras. Piensa que las obras de enredo sería el equivalente de las series de éxito de ahora, tipo "Aquí no hay quien viva". La gente en el Barroco iba al teatro a divertirse a lo grande, no como ahora que es algo serio, y casi nos ponemos el abrigo de bisón y las perlas.
Tienes razón en lo que les interesa son las cosas de sexo y demás, pero estoy convencida (corregidme si me equivoco) que el decir que todo es un rollo es una pose de todos los adolescentes.
Por cierto, no sé quién me ha dejado este comentario anónimo, así que no te puedo invitar al teatro ... El nombre del blog nació de una broma que me hacen casi todos mis conocidos.
Es que yo soy muy folklórica, a lo Rocío Jurado o así.
Recuerdo que fuimos una vez al auditorio romano de Sagunto dos obras de la antigua Grecia: "los gemelos" de Plauto y "Electra" de Sófocles. La primera es una comedia y fue versionada, digamos, en una forma "actual" y la segunda era una versión de Mariano Benlliure. Esto era cuando yo iba a sexto de egb, o sea, hace mucho tiempo. La primera obra si que la vimos todos porque nos dijeron que era de risa pero en la segunda, cuando nos dijeron que era un drama, huimos a jugar a las cartas hasta que nos llamaron a todos. Años más tarde, en tercero de bup, en clase de ética leimos esa obra y me gustó y me arrepentí de no haberla visto cuando tuve ocasión.
Eso me enseñó a que, si alguna vez tengo la oportunidad de ir al teatro -sin contar los partidos de fútbol- iré a ver lo que sea.
Y por otra parte, yo también soy partidaria de llevar a los alumnos a ver obras de calidad, y no adaptaciones para tontos, pues ellos por sí solos no asistirían.
Yo recuerdo una representación de La Flauta Mágica de Mozart, que me llevaron a ver en el instituto, como de lo mejor que me pasó aquel año.
Sondearé a mis alumnos.
Y en cuanto a lo de mostrar a los alumnos cosas a las que no llegarían solos, yo habré visto la versión de El perro del hortelano de Pilar Miró con más de diez grupos (4º ESO y bachillerato) y siempre, he dicho siempre, la obra les ha gustado mucho y los versos no les han impedido ver el bosque. También es verdad que a la protagonista le han dedicado algún epíteto malsonante, pero los que se perdían la segunda sesión de cine, me pedían el DVD para acabarla en casa.
Todos vamos a corroborar que hay que acercar a nuestros alumnos a los clásicos.
Creo que con respecto al Teatro Clásico, habría que dejarse de prejuicios e ir a verlo, sentarnos en la butaca y disfrutar. Cierto es que llevar a los chavales, a priori (prejuicio), parecerá un despropósito, asociando verso con aburrimiento y considerando que de entrada no va a gustar. Pero os aseguro que esta función es estupenda, el verso suena como tiene que sonar (cargado de ritmo y vivo a la vez, orgánico y reflejo fiel del conflico de los personajes) y la diversión es segura: es una comedia de enredo, que aunque comienza como drama de honor, va evolucionando a situaiones realmente desternillantes. Creedme, trabajo en ella.
Si vais a verla, no dejeis de publicar lo que os pareció.
Un saludo, y un placer encontrar blogs con termas tan interesantes.
¡Qué lujo! Un actor de teatro clásico en mi blog!