sábado, noviembre 04, 2006

Inés del alma mía

Me quedo absolutamente anonadada de comprobar que hay quien (como Núria Reichart, o Eduardo Larequi) que son capaces de leer y comentar cuatro o cinco libros en corto espacio de tiempo. Yo, muy a mi pesar, el mes me da para uno ... cuando me da.


Acabo de acabar Inés del alma mía, de Isabel Allende, una novela histórica sobre la conquista de Chile llevada a cabo por Pedro de Valdivia, a la que le acompañó su pareja, Inés Suárez.
Inés ... tiene muchos de los ingredientes que aderezan otras novelas de Isabel Allende.
En casi todas la protagonista es una mujer valiente y arriesgada, que no se amedranta ante los problemas, pero que no pierde ni uno solo de sus valores femeninos.
Inés Suárez pasa toda la novela deseando ser madre, y, aunque no lo sea biológicamente, sí es, en cierto modo, madre de los conquistadores, o sea, los antepasados de los futuros chilenos.

Al acabar la obra, Isabel Allende nos da en epílogo unos "Apuntes bibliográficos", citas de libros de histora donde se ha documentado para su novela. Nos explica que tuvo que justificarle a su agente literario que ciertos episodios de la historia de Chile eran reales, y no producto de su imaginación.
No creo que Isabel Allende tenga que justificar nada a su agente, creo que es más bien una justificación con su público, pero, ¿por qué? Cuando alguien toma una novela en sus manos, establece un pacto de ficción con el autor y con los personajes. La coherencia de éstos ha de justificarse dentro de la trama, y no fuera. Por muy histórica que sea, una novela es ficción y no historia. Al menos yo siempre lo he tenido claro. Es más, me encantan aquellas novelas históricas en que el personaje principal es totalmente ficticio, y los históricos son los secundarios, el telón de fondo de la ambientación de época.

Aunque la he leído con avidez, no es, bajo mi punto de vista, la mejor obra de la autora. Últimamente me cuesta que un libro me apasione. Cuando acabo su lectura me deja el sabor de boca de la comida congelada (vale, alimenta, pero no es un placer para los sentidos). No me hubiera atrevido a reconocer algo así en público si no llega a ser porque leí hace unos días sensaciones similares a las que me rondaban en el blog de Joselu. Su autor, profesor de lengua y literatura como yo, tiene la valentía de poner por escrito que no todo le vale, después de una vida de lector.

Yo voy más allá y me pregunto ¿no se me da bien elegir mis lecturas, o es que he perdido un tanto de la frescura y la ingeniudad de la juventud, la capacidad que tenía para entusiasmarme hasta con los programas de mano? ¿Me estaré haciendo mayor?

14 comentarios:

Antonio dijo...

Estoy convencido de que el grado de decepción que nos producen las lecturas es inversamente proporcional al tiempo libre que disponemos para el vicio lector. Por eso nos da tanta rabia haber perdido el (escaso) tiempo si el placer no es máximo.

Lu dijo...

Yo creo que Antonio tiene razón. Pero...añadiría que a mí un libro me desagrada cuando he puesto en él muchas expectativas; cuando la crítica me ha aderezado el gusto; cuando mis colegas lectores se han anticipado con sus comentarios.
Cada día prefiero más descubrir obras y autores ajenos al marketing comercial.

Mª José Reina dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con vosotros en lo del tiempo y las espectativas defraudadas.
Si leéis un buen libro, ¡por favor, recomendádmelo!
He empezado La sombra del viento, que tenía pendiente hace un par de años. No pinta nada mal.

Eduardo dijo...

Lo que ocurre con la lectura no es muy diferente de otros ámbitos de la vida: las decepciones abundan, sobre todo si las expectativas son altas.

Y es que el mercado editorial nos inunda de novedades, promocionadas como el no va más. Nos dejamos deslumbrar por los anuncios, sin tener en cuenta que, con las obras inmortales que se han escrito desde que existe la literatura, se podrían llenar varias vidas lectoras.

La melancolía es, María José, inevitable.

la madre de la Tuka dijo...

Tal vez la edad (y no es mucha), tal vez el poco tiempo para leer, pero pensé que si los libros ya no me agradaban tanto como antes era porque no ponía mis cinco sentidos en ellos al leerlos, es decir que la culpa era mía. Creo que es un poco de todo, la poca atención que pongo al leer y que cuanto más se ha leído en esta vida, más se exige a un libro.

Mª José Reina dijo...

Pues sí, habrá que hacer algo por recuperar la ilusión por los buenos libros ...
Tengo que decir que me acabo de leer Cien Años de Soledad para prepararla con mis alumnos de lite, y me ha fascinado mucho más que cuando la leí por primera vez.
Ayer les explicaba a estos cómo lloré leyendo el final del Cantar de Mío Cid, cuando estudiaba la carrera. ¿Tendrá el mismo efecto aún ahora? A lo mejor un día de estos me lo releo.

Carolina dijo...

Lo que comentas suele también ocurrirme con muchas de las novelas y novedades editoriales de ficción. Por eso últimamente me gusta mucho leer libros de ensayo, biografias, memorias y obras cercanas al periodismo. Ya te recomendé a Kapucinski, el escritor polaco. Me encantó Ébano. Te recomiendo también Viajes con Heródoto. Leí la sombra del viento, pero tengo que decir que no alcanzo a entender el éxito editorial de esta novela; aparte de una trama que te atrapa relativamente, no supe encontrarle mayor interés.

Mª José Reina dijo...

Pues ahora estoy con La sombra del viento, y realmente enganchar, engancha.

Anónimo dijo...

Sobre los libros de Isabel Allende:
Son interesantes, pero en TODOS cuanto he leido, sigue el esquema que mencionas: Una mujer fuerte, enfrentada a fuerzas politicas o historicas y al final, el exodo. Creo que la Allende nos muestra su propia vida, pero interesantes, si. La casa de los Espiritus, es mi favorita. Por cierto, te recomiendo a una mexicana, Angeles Mastretta. Fabulosa. "Arrancame la vida"

Anónimo dijo...

La que te recomienda a Mastretta soy yo, Katy Lu, del Pizarron Virtual, besos.

Elisa dijo...

A mí últimamente me pasa como a Carolina, empiezan a interesarme más las memorias, biografías y ensayos. Yo creo que en mi caso sí es cosa de la edad, pero es que yo soy mucho mayor que tú. "El mundo de ayer" de "Una historia de amor y oscuridad" de Amos Oz, la trilogía de Primo Levi, "Léxico familiar" de Natalia Ginzburg son las obras que mejor recuerdo me han dejado últimamente.

Elisa dijo...

"El mundo de ayer" de Stefan Zweig, se me borró el nombre del autor.

Mª José Reina dijo...

Muchísimas gracias, Elisa y Katy por vuestras recomendaciones, las tendré muy en cuenta. ¡Qué sugerente el título de "Arráncame la vida"!

Constanza Rios dijo...

segun mi opinión este es un gran libro, ya que se maneja muy bien en el contexto historico , es una novela que tiene muy poca fantasia, y de verdad que se daran cuenta aquellos que conocemos la historia de chile con sus personajes al reves y al derecho.
Es una exelente novela, muy rapida y de verdad muy recomendable.
creo que apesar de todos nuestros que haceres diarios siempre leer es beneficioso y debemos darle un pequeño espacio

 

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Sobre mí

María J. Reina. Docente de lengua y literatura castellana. Máster en Pedagogía Sistémica. No sé qué me pasa, pero no puedo dejar de aprender. Debe ser una enfermedad incurable. En el camino, cada vez encuentro mejores personas. Como tú, que estás leyendo esto ahora mismo. Gracias.