sábado, febrero 10, 2007

Libros virtuales

Hace unos días (o tal vez semanas) leí en el Butlletí d'Educació de la Generalitat que la Biblioteca Nacional de Catalunya ha firmado un acuerdo con Google para digitalizar todo el fondo que esté libre de derechos de autor, de ésta y otras cuatro bibliotecas, llamémoslas, históricas: La del Monestir de Montserrat, la Pública Episcopal del Seminari de Barcelona, la del Centre Excursionista de Catalunya y la Biblioteca de l’Ateneu Barcelonès. También se hacía eco de la noticia José Antonio Millán en su Blog del Futuro del Libro.

Vamos a tener accesibles vía internet miles (¿o millones?) de libros, joyas bibliográficas muchas veces adquiridas, y siempre conservadas, con fondos públicos (o sea, que las pagamos entre todos), pero que siguen cerrados bajo cuatro llaves para uso y disfrute de los especialistas. "¡Vaya, hombre! ¿A dónde vamos a ir a parar?" Se preguntarán algunos.

Recuerdo la primera vez que entré en la Biblioteca Nacional de Catalunya, ingenua de mí, dispuesta a hacerme el carnet de socia y entrar tranquilamente, cuando una señorita muy amable me dijo que el acceso sólo era permitido a investigadores. "Sólo investigadores". Aquel año, debía ser el 1994, estaba matriculada en unos cursos de doctorado que nunca acabé. No tuve gran problema en que Carme Riera, que nos daba una asignatura sobre "Tópicos de la literatura europea finisecular" (espléndidos los tópicos, la literatura finisecular y Carme Riera de profesora), me firmase los dichosos papelitos para que me dejasen entrar en la Biblioteca. Pero siempre me quedó el mal sabor de boca de que la cultura no estuviese al alcance de todos.


Y si Google se va a dedicar a poner en versión digital libros que existían en papel, descubro hoy, vía Clarión, un software para crear directamente libros virtuales:
MYSCRAPBOOK está traducido al castellano, y se instala como cualquier software de sus características, en una base de datos Mysql, en espacio PHP, como el que nos facilita la Generalitat en el Phobos.
En cuanto pueda lo instalo en mi servidor y os explico qué tal va. Me gustaría hacer alguna actividad de reescritura para el tercer trimestre, y probaré a hacerla con un libro virtual. La única pega que suelen tener estos programas es que, como los que los diseñan no están en contacto con adolescentes, no tienen en cuenta que el alta de usuarios ha de ser muy ágil, y fácilmente controlable por el admin.

4 comentarios:

Javier dijo...

María José, los libros deben seguir siendo reales ¿no te parece? Está muy bien eso de las digitalizaciones y demás, para las consultas, estudios, trabajos, ... Pero para leer, libros reales. Sentarse tranquilamente, relajarse y leer.

¡Que te mejores!

Mª José Reina dijo...

Yo creo que los libros son como son, en cada época cambian de forma, y a partir de ahí cambia también la forma de lectura. El libro digital ya no se leerá tumbado en el sofá, ¿o sí? Y también cambiará, está cambiando, la forma de escritura.

Anónimo dijo...

Hola María José, mi nombre es Germán y te escribo desde Argentina. Ante todo, te felicito por el blog, que encuentro por demás interesante.
Con respecto a los libros... "Pues, nada". Antes escribíamos en paredes con sangre de animales, después en papiros, después en papel imprenta. Según escuché, cada soporte generó una disposición y una filosofía propia. Más que venerar o condenar a quienes digitalizan tendríamos que preguntarnos qué tipo de pensamiento y filosofía pondrán a disposición, y en qué medida serán útiles a la humanidad... Esta es mi humilde reflexión. Saludos y éxitos. germancor@yahoo.com.

Anónimo dijo...

visita un ejemplo de libro virtual
http://www.aulaenred.net/libro/
Antonio Jose
http://www.juntadeandalucia.es/averroes/cptiernogalvanchiclana/frame.htm

 

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Sobre mí

María J. Reina. Docente de lengua y literatura castellana. Máster en Pedagogía Sistémica. No sé qué me pasa, pero no puedo dejar de aprender. Debe ser una enfermedad incurable. En el camino, cada vez encuentro mejores personas. Como tú, que estás leyendo esto ahora mismo. Gracias.