lunes, julio 30, 2007

A un profesor novel

Hace unos días Leonor Quintana daba en su blog tres reglas de oro como consejos a un futuro profesor novel en vísperas de su estreno. Aunque ella no se atrevía a proponerlo, he encontrado el meme de lo más interesante, y me ha hecho recordar, cual magdalena proustiana, mis comienzos.

Suscribo los consejos de Leonor y sus comentaristas. Ahora que muchos nuevos profesores y maestros van a acercarse por primera vez a las aulas, voy a añadir tres más de mi modesta experiencia, a modo de "exempla", más de lo que se debe evitar que de lo que se debería hacer.

Como de sabios es rectificar, ahí van los tres errores que cometí cuando empezaba a dar clase, y que espero haber subsanado con el paso de los años.

I. Creer que los alumnos no quieren aprender.

Mi primera sustitución fue en un instituto de la antigua FP. Me podéis imaginar hablando de Quevedo y Góngora a mecánicos, electricistas, peluqueras ... algunos eran mayores que yo. Yo creía que lo que yo les explicaba no les interesaba para nada, y que la culpa era de ellos. Tal vez lo primero fuese verdad, pero no siempre lo es lo segundo. Primera regla de oro: TODOS LOS ALUMNOS QUIEREN APRENDER (es más, ya lo decía Aristóteles, el ser humano tiende hacia el conocimiento). Descubrir por qué y en qué momento esos alumnos en apariencia totalmente apáticos que tenemos delante perdieron esa capacidad innata por conocerlo todo y preguntarse por todo debería ser una de nuestras prioridades como docentes. Tal vez así seríamos capaces de devolvérsela.

II. Creer que tenía la autoridad dentro de la clase, sólo por ser yo la profesora y ellos los alumnos.

Confundí, como he visto hacer a muchos docentes noveles y no tan noveles, poder con autoridad. Los profesores tenemos poder, poder de suspender o aprobar, de castigar o premiar, etc. Pero la autoridad es otra cosa. La autoridad no se tiene el primer día, sino que se gana con el respeto mutuo y con la coherencia con uno mismo. Los alumnos te dan exactamente lo que reciben de ti. RESPETA A TUS ALUMNOS Y ELLOS TE CORRESPONDERÁN CON CRECES.

III. Creer que la culpa de todos los males la tenía la sociedad o la administración.

No es que ésta última se prodigue en el apoyo a los docentes, es más, hasta parece darnos la espalda y ponernos más trabas a los que de verdad trabajamos por hacer bien nuestro trabajo. Lo que ocurre es que si pensamos que todos los males del sistema educativo tienen su origen en una mala gestión desde arriba, estamos ignorando nuestra parte de responsabilidad. Somos, querámoslo o no, parte de ese sistema al que tanto criticamos. En nuestra mano está el granito de arena que puede formar la montaña, si sabemos a que otros granitos juntarlo. ACEPTA TU PARTE DE RESPONSABILIDAD CUANDO LAS COSAS NO FUNCIONEN EXACTAMENTE COMO A TI TE GUSTARÍAN. Sólo está en nuestra mano cambiar lo que viene de nosotros mismos, y reconocer nuestros errores, por pequeños que sean comparados con los de los poderosos, es el principio de una mejora.

Bueno, me paro en tres, porque son las tantas, y porque Leonor propuso tres consejos, pero si sigo hurgando seguro que encuentro otros muchos aspectos mejorables en mi labor como docente.

8 comentarios:

Lu dijo...

Leí el post de Leonor desde Portugal y no tenía tiempo para redactar la contestación. Ahora al leer la tuya me he acordado de que en su momento pensé que toda regla de oro en educación pasa por la sinceridad en las relaciones y la honestidad en el trabajo.

Mi regla es querer a mis alumnos (con todos sus fortalezas y debilidades) y hacerme querer (y no esconder mis fortalezas, ni mis debilidades).

Leonor Quintana dijo...

Lo que dice Lu es muy importante, pero tan importante que me vais a permitir que no lo considere una regla sino un requisito fundamental en cualquier tipo de relación humana... Cuánto más en la labor educativa!!!

Antonio dijo...

De acuerdo en tus máximas. En general, hay que huir de esa idea generalizada (sobre todo en las sesiones de evaluación) de que el alumno es el enemigo.

Jose Martín dijo...

Buenos, y lógicos, consejos.

amelche dijo...

Me gustó mucho la reflexión y me alegro de que hayas aprobado las oposiciones, yo también. Ahora, a hacer las prácticas y seguir aprendiendo de nuestros alumnos y de nosotras mismas el próximo curso.

gordy dijo...

Bueno Reina soy Soraya que tu blog esta mu6y bien y que haver cuando renuvo jo el mio. Que tak esta tu hijo y tu??
Bueno que te echo de menos y que tengo ganas ja de que empieze el cole.

Bessitos.

Soraya.

La navaja en el ojo dijo...

Muy interesante. Dentro de poco publicaré en Lanavajaenelojo una entrada sobre los profesores y por qué suspendemos a los alumnos.

Dating dijo...

Buenos, y lógicos, consejos.

 

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Sobre mí

María J. Reina. Docente de lengua y literatura castellana. Máster en Pedagogía Sistémica. No sé qué me pasa, pero no puedo dejar de aprender. Debe ser una enfermedad incurable. En el camino, cada vez encuentro mejores personas. Como tú, que estás leyendo esto ahora mismo. Gracias.