Este año tengo la suerte de tener unos alumnos de primero de ESO de esos con los que da gusto pasar el rato, pues se animan hasta con la música del telediario.
Este segundo trimestre, además de la común de lengua castellana, he impartido una optativa en la que se trataba de enseñarles las estrategias para buscar, recopilar, resumir información, y con ella elaborar un trabajo académico. El tema tenía que tener, obligatoriamente, algo que ver con El Cid.
Me gustaría hablar de la experiencia de este trabajo en grupo, pero lo dejo para otro post, porque lo que os quiero enseñar hoy es otra cosa. La idea nació por casualidad. Una mala temporización hizo que me sobraran dos semanas del trimestre. Se lo planteé a ellos y les pregunté que qué les apetecía hacer ese tiempo. Respuesta previsible: "Jugar". Yo les contesté: "¡Vale, jugamos! Pero tiene que ser algún juego relacionado con el Cid". Y un alumno me preguntó: "¿No hay ningún juego, tipo Monopoly, pero del Cid Campeador?" ¡Eureka! Me vino la idea: "Si lo hay, lo desconozco, pero nosotros inventaremos uno".
Manos a la obra: Uno que sabía dibujar hizo el tablero con el itinerario del destierro, de Burgos a Alicante, que sacamos de la página oficial del Camino del Cid. El resto de compañeros se distribuyeron el trabajo. Aprovechando los borradores de toda la información que tenían, hicieron por grupos una lista de 80 preguntas y sus respuestas (A, B, C, D), de cuatro temas diferentes.
Lo más difícil de consensuar fueron las reglas del juego. Ellos querían que fuese tipo Monopoly, tirar los dados, conquistar una ciudad, pagar por ella, y el que llegase detrás que pagase al señor el diezmo, como vasallo. Pero claro, yo quería preguntas, o sea que quedó una mezcla de Monopoly, Trivial y Juego de la Oca medieval divertidísimo, cuya moneda era el óbolo.
El último día lo dedicamos a jugar, ...
Este segundo trimestre, además de la común de lengua castellana, he impartido una optativa en la que se trataba de enseñarles las estrategias para buscar, recopilar, resumir información, y con ella elaborar un trabajo académico. El tema tenía que tener, obligatoriamente, algo que ver con El Cid.
Me gustaría hablar de la experiencia de este trabajo en grupo, pero lo dejo para otro post, porque lo que os quiero enseñar hoy es otra cosa. La idea nació por casualidad. Una mala temporización hizo que me sobraran dos semanas del trimestre. Se lo planteé a ellos y les pregunté que qué les apetecía hacer ese tiempo. Respuesta previsible: "Jugar". Yo les contesté: "¡Vale, jugamos! Pero tiene que ser algún juego relacionado con el Cid". Y un alumno me preguntó: "¿No hay ningún juego, tipo Monopoly, pero del Cid Campeador?" ¡Eureka! Me vino la idea: "Si lo hay, lo desconozco, pero nosotros inventaremos uno".

Lo más difícil de consensuar fueron las reglas del juego. Ellos querían que fuese tipo Monopoly, tirar los dados, conquistar una ciudad, pagar por ella, y el que llegase detrás que pagase al señor el diezmo, como vasallo. Pero claro, yo quería preguntas, o sea que quedó una mezcla de Monopoly, Trivial y Juego de la Oca medieval divertidísimo, cuya moneda era el óbolo.
El último día lo dedicamos a jugar, ...
Comentarios
En cuanto a la actividad, imagino que te divertirías tanto como ellos.