Lo mismo que pasa con los chinos, el año nuevo no empieza el 1 de enero para los profesores, sino el 1 de septiembre. Así que aquí estamos, en otra nueva etapa de esta carrera de obstáculos.
Llegamos el primer día al claustro inicial, morenos, sonrientes, besucones. Los malos rollos y el estrés se han ido diluyendo pasados por el agua marina, el aire montañero o la excursión a Eurodisney (un suponer).
Este agosto, entre otras cosas, he hecho una cura de desintoxicación total de todo lo que tuviera algo que ver con la tecnología (ni blogs, ni chats, ni redes sociales, ni siquiera abrir el correo, con eso os lo digo todo). Lo necesitaba. Personalmente, el final de curso pasado con su Congreso, su red en Ning, los talleres, ... para mí fue agotador.
Aproveché una semanita para escaparme a la Expo de Zaragoza, aprovechándome de la hospitalidad de Yolanda Sediles (zaragozana de pro) y de su familia. Pero mira tú por donde, coincidimos en el espacio y en tiempo también con Ana y Lu. Bueno, que a un rincón de la Expo le pusieron "little Blanes".

Una de las cosas que más me gustaron de la Expo fue el documental de Carlos Saura en el pabellón de Aragón. Como todo está en Youtube, aquí podéis ver y escuchar la jota final.
Desde este humilde espacio, quiero lanzar al mundo la consigna de que hay que visitar Aragón, y especialmente Zaragoza, que está preciosa. Es lo bueno de estos eventos, que mejoran consideramblemente las infraestructuras ciudadanas. Bueno, a Zaragoza le han puesto playa y todo ... no os digo más. Pero si por algo más hay que visitar esta tierra, es por la amabilidad y simpatía de los maños, con los que te lo pasas genial y te ríes un montón. Desde aquí un beso muy fuerte a Eduardo, Joaquín y Chon, los amigos zaragozanos que me presentaron Ana y Yolanda, y que nos hicieron de cicerones.
Lo dicho, empieza el año nuevo ... voy a ponerme cultísima, y a citar a Horacio (que para eso estudié latín) : "No quieras saber lo que nos deparará el futuro, Leucone, ... aprovecha el día" pues ¡ale! a aprovechar el tiempo, y lo que tenga que ser, será.
Llegamos el primer día al claustro inicial, morenos, sonrientes, besucones. Los malos rollos y el estrés se han ido diluyendo pasados por el agua marina, el aire montañero o la excursión a Eurodisney (un suponer).
Este agosto, entre otras cosas, he hecho una cura de desintoxicación total de todo lo que tuviera algo que ver con la tecnología (ni blogs, ni chats, ni redes sociales, ni siquiera abrir el correo, con eso os lo digo todo). Lo necesitaba. Personalmente, el final de curso pasado con su Congreso, su red en Ning, los talleres, ... para mí fue agotador.
Aproveché una semanita para escaparme a la Expo de Zaragoza, aprovechándome de la hospitalidad de Yolanda Sediles (zaragozana de pro) y de su familia. Pero mira tú por donde, coincidimos en el espacio y en tiempo también con Ana y Lu. Bueno, que a un rincón de la Expo le pusieron "little Blanes".

Una de las cosas que más me gustaron de la Expo fue el documental de Carlos Saura en el pabellón de Aragón. Como todo está en Youtube, aquí podéis ver y escuchar la jota final.
Desde este humilde espacio, quiero lanzar al mundo la consigna de que hay que visitar Aragón, y especialmente Zaragoza, que está preciosa. Es lo bueno de estos eventos, que mejoran consideramblemente las infraestructuras ciudadanas. Bueno, a Zaragoza le han puesto playa y todo ... no os digo más. Pero si por algo más hay que visitar esta tierra, es por la amabilidad y simpatía de los maños, con los que te lo pasas genial y te ríes un montón. Desde aquí un beso muy fuerte a Eduardo, Joaquín y Chon, los amigos zaragozanos que me presentaron Ana y Yolanda, y que nos hicieron de cicerones.
Lo dicho, empieza el año nuevo ... voy a ponerme cultísima, y a citar a Horacio (que para eso estudié latín) : "No quieras saber lo que nos deparará el futuro, Leucone, ... aprovecha el día" pues ¡ale! a aprovechar el tiempo, y lo que tenga que ser, será.
Comentarios
Saludos y ánimo con lo que se avecina.
Tienes razón en que vale la pena visitar Zaragoza. Yo la recordaba una ciudad oscura y sucia (que me perdonen las mañas de pro), sin embargo, ahora es una ciudad en la que apetece pasear. La ribera del río está preciosa; y los puentes, monumentales. Aunque, ya se sabe, lo mejor son sus gentes.
Venga Mª José, esto está al caer.
Gracias, Antonio, por echarme de menos ... eres mi blogamigo más fiel, ja, ja.
Supongo que hay que ser de allí para entenderlo y no parecer una hortera, porque sí, me encanta la jota aragonesa. Tantos años fuera y me sigue emocionando.
Gracias, Mª José, por este homenaje tan particular que nos has hecho a los maños.
Yo he empezado hace poco uno y aún me siento novatilla; no obstante, lo que me falta de destreza lo suplo con entusiamo.
Un saludo
Pura
http://elreinodetrapisonda.blogspot.com