jueves, enero 24, 2019

El corazón multiplicado


La mayoría de los inmigrantes tienen el corazón dividido.
Seguramente conoceremos muchos vecinos, amigos, alumnos, sus padres, compañeros de trabajo, … Tienen el corazón dividido, porque se les rompió al tener que dejar su hogar, su tierra, su familia, sus orígenes, y allí se les quedó  un trozo. Y el otro trozo, el que trajeron al nuevo lugar, echa tanto de menos su otra mitad, la quiere tanto, que siempre mira en esa dirección, y no está disponible para querer y apreciar lo que tiene ahora delante, su nueva realidad. Siente que la mitad que se dejó en su tierra está esperándolo, como Penélope a Ulises, y no puede volver a enamorarse de la nueva tierra, porque sería tanto como serle infiel.
Muchos profesionales de la enseñanza tenemos alumnos en nuestras aulas que no tienen permiso para mirar su nueva realidad, para quererla, para aceptarla, porque en lo más profundo de su corazón, y aunque no puedan ponerle palabras, sienten que hacerlo sería traicionar a los suyos.
También puede darse el caso de aquellos a los que no les está permitido recordar de dónde vienen, que creen que borrando el pasado están más disponible para el presente, sin darse cuenta de que la fuerza de una persona viene de sus raíces.
Pero por suerte, se puede ser inmigrante y tener el corazón multiplicado. Y eso se hace sumando. Se puede tener dos pueblos, dos lenguas, dos culturas (o más)  y querer a lo uno no significa dejar de querer a lo otro. Hellinger nos explicó que solo se puede dar lo que se tiene. Cuanto más amor tengas por tu cultura de origen, más la estudies, la  honres, la dignifiques, más podrás querer, honrar, dignificar y respetar la cultura y los orígenes de los demás y la del país en el que vives.
Y aquí es donde los docentes tenemos un gran papel para ayudar a nuestros alumnos a sumar, a quedarse con lo mejor de sus orígenes y aprender de lo nuevo, a integrar, a hacer de puente entre el lugar de donde vienen sus padres y el lugar en el que nacerán sus hijos. Entender que integración no es olvidar una cosa para aprender otra, sino que el alma de las personas es lo suficientemente grande para amar a todos. Si queremos una sociedad en paz tendremos que dejar atrás el juicio a las otras culturas, y hacer una mirada desde arriba. Tendremos que dejar de dividir y restar, para sumar y multiplicar.

Crédito de la imagen: https://www.scoopnest.com/es/user/amilcarespitia/858458026268913664-en-toda-relacion-no-logramos-ver-todo-lo-que-guarda-un-corazon-sin-embargo-fluye-el-amor-y-asi-es-que-nos-hemos-multiplicado

martes, enero 15, 2019

Carta al Ministerio de Sanidad

A propósito de la consulta pública del Ministerio de Sanidad a la ciudadanía sobre las terapias alternativas o complementarias. 

Apreciados señores:

Les escribo esta carta a propósito de una consulta a la ciudadanía sobre las terapias alternativas o complementarias. En un intento de desprestigiarlas, algunos las llaman pseudoterapias. Hace tiempo que soy usuaria de esas terapias que tanto asustan a algunos, y desde entonces piso muy poco las farmacias al uso, y casi siempre para comprar homeopatía. Respeto profundamente al colectivo médico, creo que en España hay fantásticos profesionales, no los pongo  en duda, ni a ellos ni a sus diagnósticos. Lo que no hago hace ya mucho tiempo es tomarme los medicamentos que me recetan, lo siento, creo que son más prejudiciales para mi salud que beneficiosos. Además de cotizar a la Seguridad Social, tengo que pagar de mi bolsillo cuando quiero consultar otros  profesionales, que me recetan remedios más respetuosos con mi persona, con el medio ambiente y con la economía. Pero lo hago con gusto, porque con mi salud y la de mi hijo no se juega.

Creo que hay algunos sectores de la industria farmacéutica que llevan mucho tiempo lucrándose a costa de los ciudadanos, y ven horrorizados que en un futuro no muy lejano se les va a acabar la gallina de los huevos de oro. Espero que sea pronto, por el bien de los ciudadanos y por el de las arcas de la Seguridad Social.

Así que, como ciudadana, pido al Ministerio de Sanidad:

Que se programen en las Facultades de Medicina especialidades relacionadas con las terapias alternativas, como en muchas universidades Europeas.

Que los remedios alternativos como homeopatia, fitoterapia, flores de Bach, etc. sean subvencionados por la Seguridad Social, como los actuales medicamentos alopáticos.

Que dejen elegir a los ciudadanos qué tipo de profesional quieren que les atiendan, los médicos tradicionales o los formados en terapias alternativas,  y en qué condiciones.

Que las Facultades de Medicina se cursen asignaturas optativas para aquellos profesionales que se quieran especializar en ello,  relacionados con la salud integral de la persona (física, emocional, mental, espiritual) en su conjunto, y no parcelada como hasta ahora.

Atentamente.




Crédito de la imagen: https://espaciohumano.com/desmontando-las-criticas-a-la-homeopatia/
 

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Sobre mí

María J. Reina. Docente de lengua y literatura castellana. Máster en Pedagogía Sistémica. No sé qué me pasa, pero no puedo dejar de aprender. Debe ser una enfermedad incurable. En el camino, cada vez encuentro mejores personas. Como tú, que estás leyendo esto ahora mismo. Gracias.